Cómo viajar en la transformación digital (III)

ADI, Opinión

Como en todos los artículos, realizo una breve sinopsis del anterior, en el cual ponía de manifiesto la importancia de trabajar en esta era digital, en una cultura enfocada en el dato, en la que poder sacar el mayor partido a tus datos para el crecimiento y evolución del negocio empresarial.

Para ello, os presenté el Marco de Trabajo llamado ADI (Automatización Digital Inteligente), un framework con el que trabajar diferentes áreas que impactan en la data, y así poder hacer un uso seguro y eficiente de la información que se genera en los procesos y actividades empresariales, transformándose en una empresa Data-Driven.


¿Qué implica ser Data-Driven?

¿Quién no ha oído o usado alguna vez la frase del gran matemático y físico británico llamado William Thomson Kelvin: “Lo que no se define no se puede medir, lo que no se mide, no se puede mejorar, lo que no se mejora se degrada siempre”? Para llevar a cabo su razonamiento, será necesario hacer uso del dato, lo que implica un proceso de recopilación-definición-medición, imprescindible para conseguir una mejora y, sobre todo, para poder valorar si se ha producido.

El coste de almacenamiento de datos ha disminuido en los últimos años radicalmente, permitiendo que las empresas puedan acumular cantidades ingentes de información a un precio bastante asequible. Este factor, unido a la capacidad de procesamiento para la extracción de conocimiento aplicable a casos reales, hace que los datos sean tendencia y se conviertan en el activo principal de las empresas.

Una empresa Data-Driven tiene una cultura basada absolutamente en el dato, permitiendo superar antiguos paradigmas y dándole prioridad al “smart data”, a base de entender en profundidad la información, mediante el análisis eficiente de la misma. Esto le permite gestionar y tomar decisiones de forma mucho más rápida y eficaz que una empresa tradicional.

McKinsey obtuvo como conclusión en un estudio sobre empresas Data Driven, que las empresas que seguían esta filosofía tenían unas veinte veces más posibilidades de ganar clientes nuevos y un seis más de probabilidades de poder retenerlos.

Por lo tanto, haciendo un uso eficiente de los datos siguiendo una filosofía Data-Driven, no sólo nos ayuda a optimizar recursos, flexibilizar nuestro negocio frente a las tendencias cambiantes del mercado y la toma estratégica de decisiones empresariales más ágiles y certeras, sino que ayuda a obtener claramente un factor estratégico diferencial, con el que poder alcanzar ventajas competitivas con respecto a su competencia marcando el éxito o fracaso empresarial.

Algunos de los ejemplos más conocidos de empresas Data-Driven son Amazon, Google, Uber y Facebook, pero no es necesario ser un gigante empresarial para poder incorporarse a esta cultura y transformar la empresa a esta tendencia: basta con adoptar el Modelo de Trabajo ADI, para ir adoptando dicha filosofía paso a paso e ir hacia el exitoso camino de la transformación cultural.