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¿Por qué la pyme debe apostar por el Cloud?

Cloud

El Cloud está suponiendo una verdadera revolución, impulsando la digitalización de la economía y permitiendo que las empresas se transformen para ser cada día más competitivas y aprovechar mejor las oportunidades de un mercado globalizado y cambiante, haciéndolo además sin grandes inversiones. Se trata de un nuevo modelo de comercialización de las TIC, muy adaptado a las necesidades de las compañías de hoy y especialmente de las pymes, que tradicionalmente han sufrido grandes limitaciones en materia de tecnología, permitiendo que puedan disfrutar de los avances más vanguardistas pagando sólo por lo que utilicen.

Cloud Computing es un término que manejamos ya desde hace tiempo. De hecho la mayor parte de los usuarios de tecnología lleva utilizando servicios Cloud desde mucho antes de que se acuñara el término. Así, las primeras cuentas de correo electrónico de Yahoo Mail, Hotmail, etc… que comenzaron a popularizarse alrededor del año 2000, ya eran servicios SaaS (Software as a Service), aunque en aquel momento todavía no se llamasen así.

Después de unos años de familiarización con esta tecnología (si es que en un mundo que avanza tan deprisa puede llegar uno a familiarizarse con algo), hoy en día ya se puede decir que el mercado del Cloud es un mercado maduro, que ha dejado de estar dominado por la oferta y son los propios usuarios con sus decisiones de compra los que hacen que evolucione hacia aquellos servicios que realmente necesitan al precio que pueden o quieren pagar por ellos.

Pero además, el Cloud está suponiendo una verdadera revolución, impulsando la digitalización de la economía y permitiendo que las empresas se transformen para ser cada día más competitivas y aprovechar mejor las oportunidades de un mercado globalizado y cambiante.

Democratización de la tecnología sin grandes inversiones

Todas las compañías necesitan contar, en mayor o menor medida, con soluciones y servicios de IT para poder competir en el mercado (telefonía, correo electrónico, CRM, ERP, etc…), pero también necesitan electricidad, agua… y no invierten en su propia central eléctrica o su planta de depuración de agua, sino que adquieren el servicio de un proveedor fiable y pagan por el uso que hacen de él. El Cloud Computing viene a ser algo parecido en materia de tecnología, permite que las compañías hagan uso de las TIC, de las más avanzadas, y paguen en función del uso que hacen de ellas. De esta manera, las mejores soluciones, las más modernas, dejan de estar disponibles sólo para las grandes compañías que pueden pagar por ellas y pasan a estar al alcance de todos… la democratización de la tecnología.

El Cloud Computing ha contribuido, sin ninguna duda, a eliminar las barreras de entrada en múltiples sectores que hasta hace sólo unos años estaban reservados para los grandes players, nivelando el terreno de juego y permitiendo que pequeñas pymes puedan competir con las grandes compañías. Sería impensable concebir el lanzamiento de servicios como Whatsapp, Facebook o Twitter sin una infraestructura elástica donde desplegarlo, que pudiese crecer a medida que el número de usuarios lo hacía, y pagando sólo por la infraestructura utilizada. De esta manera, el Cloud ha permitido que muchos innovadores puedan lanzar sus iniciativas al mercado sin necesidad de grandes inversiones en materia de tecnología.

Las bazas de la interoperatividad y la disponibilidad

Además, el Cloud ha traído consigo un incremento de la colaboración mediante la interoperatividad de los sistemas. Hoy en día todo está conectado, y eso permite que las aplicaciones puedan interrelacionarse entre ellas, funcionando juntas de una manera mucho más poderosa que por separado. Las APIs (Application Programming Interfaces) que incluyen la mayor parte de las aplicaciones en Cloud están construidas en base a un estándar (REST), y permiten que otras aplicaciones puedan intercambiar información beneficiosa para ambas.

Por ejemplo, si una empresa adquiere un producto de Contact Center de un proveedor de Cloud, puede hacer que toda la información generada a través de Telemarketing quede reflejada en su CRM mediante estas APIs, sin necesidad de tener el CRM contratado con el mismo proveedor que el Contact Center. Esto permite que una pequeña empresa pueda buscar aquellas aplicaciones que mejor se adaptan a sus necesidades concretas y conectarlas entre ellas sin necesidad de hacer grandes inversiones en adaptaciones, algo reservado para las grandes compañías

Otro elemento fundamental que ha traído consigo el Cloud Computing es el aumento de los niveles de disponibilidad de los sistemas. Hoy en día necesitamos que la información esté disponible siempre, y eso no es compatible con alojarla en un servidor privado que, salvo en el caso de las grandes corporaciones que cuentan con servicios de guardia, permanece desatendido por las noches o durante los fines de semana.

Los proveedores de Cloud permiten que las compañías puedan disponer de sus servicios activos, monitorizados y gestionados las 24horas del día durante los 365 días de año, pagando sólo una fracción del coste del servicio, en función del consumo que tengan. Esto es especialmente crítico en los servicios de Disaster Recovery y Continuidad de Negocio, donde hasta ahora las compañías se veían obligadas a duplicar sus inversiones para contar con un centro de respaldo donde poder reiniciar sus sistemas en caso de desastre.

Ahora, gracias al Cloud se puede contar con servicios de Disaster Recovery en Cloud que permiten disponer de una infraestructura de respaldo a un coste muy inferior para ser utilizada en caso de contingencia, gracias a las políticas de sobre subscripción que aplican los proveedores, sabiendo que la probabilidad de que varios clientes necesiten el centro de respaldo a la vez es muy baja, por lo que determinados elementos pueden compartirse y reducir así la factura mensual.

En definitiva, el Cloud Computing no es otra cosa que un nuevo modelo de comercialización de las TIC, muy adaptado a las necesidades de las compañías de hoy y especialmente de las pymes, que tradicionalmente han sufrido grandes limitaciones en materia de tecnología, permitiendo que puedan disfrutar de las más vanguardistas y pagando sólo por lo que utilicen.